Via Senior

Podemos ayudarte?

Llame (+34) 911 035 900

Alimentación Saludable en los Ancianos: Reglas a Seguir

Compartir

El envejecimiento es un proceso en el que, para cada persona, se desarrollan cambios físicos, conductuales y sociales a ritmos diferentes. 

El estado de salud, la medicación o el estilo de vida afectan directamente la forma en que envejecemos. Además, la propia llegada de la vejez produce una serie de cambios fisiológicos, psicológicos y sociales que afectan a la dieta y la salud de las personas mayores.

La desnutrición en los ancianos puede confundirse con los signos del envejecimiento, por lo que el reconocimiento temprano es importante para que pueda corregirse de manera oportuna. Es necesario adaptar las comidas y los hábitos para que todas las necesidades estén cubiertas.

La disminución en la ingesta de alimentos por parte de los ancianos puede ocurrir como resultado de varios factores, tales como:

Cambios en el Gusto y el Olfato
El envejecimiento puede causar cambios en el gusto y el olfato, haciendo que los alimentos pierdan sabor. Por lo tanto, es recomendable probar diferentes especias que pueden agregar algo de sabor a las comidas. La medicación puede ser uno de los factores para disminuir la ingesta de alimentos al afectar el gusto y el apetito en los ancianos. 

Intolerancia Alimentaria
El paso de los años trae cambios en el cuerpo y en la adaptación en el día a día, incluso en la dieta. Algunos alimentos, consumidos en el pasado sin mayores restricciones, pueden desencadenar un proceso de intolerancia y la necesidad de ajustar la rutina alimentaria. Las reacciones no deseadas a los alimentos, que ocurren en la vejez, surgen debido a la insuficiencia en la producción de enzimas en el cuerpo, lo que puede ocurrir con el envejecimiento. 

Dificultad para Masticar
Las dificultades para tragar y la falta de dentición pueden derivar en problemas como estreñimiento o anemia, entre otras situaciones que deben evitarse. La masticación inadecuada puede provocar desnutrición, deshidratación e infecciones respiratorias graves.

Consumo de Agua
Muchas personas mayores sufren de deshidratación debido a la disminución de la función renal, aumento de las pérdidas de orina debido a tomar medicamentos como laxantes y diuréticos, o incluso de una menor ingesta de líquidos.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda una ingesta diaria de agua de 2.0L / día para las mujeres y 2.5L / día para los hombres.

A la hora de adaptar la dieta de las personas mayores, y elegir las comidas adecuadas, es necesario saber qué necesitan las personas mayores. 

Variedad
Incluso si la dieta es saludable, comer siempre lo mismo puede volverse aburrido y provocar cierta pérdida de apetito. Para que la dieta sea saludable debe ser variada.

Rueda de los Alimentos
 

Múltiples Comidas al Día
Es recomendable hacer varias comidas al día. Es necesario asegurarse de que los desayunos sean variados y que la cantidad de comida se reduzca en cada porción. Si han pasado más de tres horas desde la cena, deben tener una cena ligera (por ejemplo, un yogur o un vaso de leche o té con tres galletas).

Proteínas
Los expertos en nutrición de Nestlé Health Science recomiendan que para los ancianos la ingesta de proteínas debe ser mayor en comparación con la de los adultos más jóvenes. Así, la ingesta recomendada para los ancianos es de 1,0 g a 1,2 g de proteína por kilogramo de peso corporal al día, de origen animal y los de origen vegetal.

Carbohidratos
Los carbohidratos se encuentran en la mayor proporción de la dieta diaria y representan entre el 50 y el 60% de la energía total. Este nutriente, cuando se ingiere, se transforma en glucosa, que el cuerpo absorbe para producir energía. Lo ideal es que el desayuno y la merienda consistan en una fuente de proteínas (leche, yogur, queso), una fuente de carbohidratos (pan, avena, galletas) y una pieza de fruta.

Fibra
Las ingestas diarias recomendadas de ingesta de fibra para las personas mayores son de 21g al día para las mujeres y 30g para los hombres y su ingesta adecuada se vuelve fundamental porque la fibra juega varios papeles relevantes en la salud de las personas mayores. Se pueden encontrar en granos enteros, verduras, frutas de piel dura y legumbres.

Grasas
Las grasas funcionan principalmente como energía para el cuerpo, solo que no se convierten rápidamente en energía y terminan acumulándose en el cuerpo. Deben representar el 25-30% del importe total de la dieta. Es aconsejable para un plan de alimentación saludable limitar el consumo de grasas, especialmente grasas saturadas (de origen animal).

Vitamina D y Calcio
Las personas mayores necesitan más calcio y vitamina D para mantener sus huesos fuertes y saludables, reduciendo los riesgos de caídas y fracturas. Los alimentos como las verduras, el pescado, las nueces y los productos lácteos son buenas fuentes de calcio. La vitamina D puede ser obtenida por pescados grasos como el salmón, huevos, verduras frescas, cítricos, entre otros.

Azúcar y Sal
Se debe reducir el consumo de azúcar, así como el consumo de dulces. El uso de hierbas aromáticas y especias en la confección y condimento de los alimentos es una excelente manera de limitar el consumo de sal, asociado con el desarrollo de hipertensión y otras patologías. Sin embargo, ni el azúcar ni la sal necesitan ser completamente excluidos de la dieta.

Alimentación saludable en los ancianos: reglas a seguir

Pero la alimentación saludable en la vejez y el bienestar de los ancianos no depende solo de las comidas. Hay otros factores que favorecen tu salud.

Es muy recomendable que realicen algún tipo de ejercicio físico para las personas mayores y actividades para la memoria. Todo esto promoverá un envejecimiento activo y saludable. 

¿Tienes preguntas? Llámalo, haz un pedido o envía un email y te atenderemos de forma personalizada, sin compromiso y de forma totalmente gratuita. ¡No pierdas más tiempo!

Este sitio web utiliza cookies para permitir una mejor experiencia de usuario. Al navegar por el sitio, usted está consintiendo su uso.
×

Atención por Whatsapp

Manda un mesaje al 620 975 611

Rápido, cómodo y sencillo.

×
Llámanos (+34) 911 035 900